Las bacterias y virus vienen del espacio. ¿Y nuestras emociones también?

Las bacterias y virus vienen del espacio. ¿Y nuestras emociones también?

Las bacterias y virus vienen del espacio. ¿Y nuestras emociones también?

Si tal y como se dice la vida no se originó en la Tierra, sino que se afirma que la trajeron los cometas a modo de “inseminación” mediante una “lluvia espacial fecundadora” de partículas con muchos compuestos de materia orgánica, cabe quizás afirmar y presumir que, por exactamente el mismo procedimiento, actualmente estamos recibiendo del espacio sin mayor atisbo de dudas, toda una nueva gama de “espermatozoides del espacio” en forma de microorganismos (bacterias, virus…) que, sin duda alguna en algunos casos, pueden llegar a provocar enfermedades quién sabe si comunes o no entre la población… El caso es que el conocimiento actual de la microbiota y el viroma humano nos hacen pensar en otras coasa que dan un poco de “yuyu”…

El profesor Chandra Wickramasinghe, un famoso astrofísico de la Universidad de Gales (Reino Unido), nacido en Sri Lanka, habló hace meses en el diario español EL PAÍS sobre estas atrevidas y tan apasionantes teorías o afirmaciones casí sobre las causas y la evolución de la vida.

Siguiendo esta apasionante línea argumental, la gripe y el sida quizás tendrían un origen cósmico… quien sabe…!!

El caso es que hoy día con el conocimiento de términos como psicobióticos o psicodisbiosis, temas relacionados con la flora intestinal o microbiota, sabemos que estos afectan a nuestro organismo, pero también a nuestras emociones. Entonces: ¿Vienen nuestras emociones tambien del espacio?  Las conclusiones de un reciente estudio sobre cómo la mente influye en la microbiota, que ha sido liderado por el experto en probióticos y socio científico de la SEPYP José Antonio Sánchez,  presentadas en La facultad de medicina de la universidad de Santiago de Compostela en el congreso de la Sociedad Española de Probióticos y Prebióticos (SEPyP), abren un nuevo debate sobre esta relación intestino cerebro, pero que pasa si estos microorganismos son “extraterrestres”

En el caso del sida, el experto profesor Chandra Wickramasinghe opina que “o se escapó de un laboratorio o vino de fuera”.

Respecto a la gripe, describe todo un proceso harto complejo sobre cómo este especialista cree que el virus viaja en un eficaz medio de transporte, los cometas, y se almacena en la estratosfera antes de precipitarse sobre los terrícolas, en periodos estacionales, debidamente camuflado a bordo de pequeñas gotas de agua.

El profesor Chandra Wickramasinghe cita a sus propios estudios, que según el demuestran que los miembros de una familia donde haya una persona afectada tienen la misma probabilidad de contraer el mal que el resto de la población, y se remonta a la peor epidemia de gripe de la historia, la de 1918 y 1919, que se cobró 30 millones de vidas, para recordar que entonces el virus apareció el mismo día en diferentes partes del mundo.

El profesor Chandra avala sus puntos de vista con más de tres décadas de investigación sobre el papel de las estrellas y de los cometas.

Estación Espacial

El 20 de enero de 2001, la Organización de Investigación Espacial de la India llevó a cabo un vuelo en globo desde Hyderabad, India, para recoger el polvo estratosférico a una altura de 41 kilómetros, para someterlo a pruebas para detectar la presencia de células vivas. Entre los colaboradores de este proyecto se incluía un equipo de científicos del Reino Unido dirigido por Wickramasinghe. En un artículo presentado por primera vez en una conferencia de SPIE en San Diego en 2002, se defendió la detección de microorganismos viables a más de 41 kilómetros apoyada en las evidencias presentadas.1

Estos datos son sin duda el mejor indicador actual de la teoría de la panspermia – la introducción de las bacterias transportadas por los cometas.

Pero los argumentos todavía no permiten concluir si estos microbios proceden del espacio, o han sido transportados a 41 km de altura desde la superficie de la Tierra.

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